
Cada
vez que entramos en el tema “liderazgo”, surgen preguntas similares. ¿Nace o se
hace? Cómo identificarlo tempranamente o cómo hacer para formar un liderazgo
sólido. Nos surgen interrogantes de como aumentar el carisma personal o
técnicas para formarse como tal.
Respetando
posiciones diferentes, opino que el líder se va desarrollando. Pensar en lo
contario es esperar que nazca un “mesías” que lleve a un grupo de personas a
donde ellas estimen que deben ser llevadas.
La
historia de contingencias de cada individuo lo va alineando y contribuyendo a
que este se convierta en un líder. Que, haciendo uso de sus fortalezas y competencias
personales, le resulte importante ejercer el rol y “querer hacerlo”
Partiendo
entonces de este punto, aparece entonces nuestra responsabilidad como personas,
como organización o como país, en desarrollar un liderazgo consciente e
histórico. Sin temer a nimiedades tales cómo, lo perjudicial que sería tener
muchos “caciques” y pocos “indios”. Líder no es una posición en su HeadCount, ya que todos y cada uno
situacionalmente – o la mayoría de ellos -, pudieran estar en la capacidad de
serlo.
Desmitificando
el término, líder no es solamente un miembro de los “Avengers”. No es solamente un ser con carisma a quien provoca
seguir por su simpatía. En toda la historia encontramos grandes liderazgos con
muy pocos atractivos personales con una característica que los une: seguidores
e impacto.
Evoquemos
durante uno segundos a los que conocemos. ¿Ya? ¿Incluyó usted a sus padres?
Sin
lugar a duda, a los primeros a quienes evocaron fue a Bolívar, Gandhi, Madre
Teresa y a otros más. Sin embargo, la mayoría de nosotros nuestros padres se
convirtieron en nuestros primeros guías y nosotros en sus seguidores. En
ocasiones somos líderes, sin ni siquiera saberlo o tener intención de serlo.
Por
esta razón, surge la necesidad de formar a cada individuo, mientras más pronto
mejor. Ya cuando es incorporado a la empresa, tal vez es más complicado generar
cambios.
Ahora
¿Formarlos en qué? En mi nada humilde opinión, el desarrollo debe ser inicialmente
el líder debe estar orientado a la búsqueda de bienestar personal, familiar y
social. La educación en valores es esencial para su formación.
Conocer
sus fortalezas y el como aplicarlas resulta una tarea de primer orden. Según el
modelo de Seligman y Peterson del 2004 plantea la existencia de 24 fortalezas
cuyo orden, determinan en cuales de estas se apoya principalmente cada
individuo.
Decir
por último es un gran desatino. Sin embargo, yo recomendaría la enseñanza desde
la escuela hasta la empresa, del como reconocer, valorar y manejar las
emociones.
Un
liderazgo sólido debe apoyarse en la comprensión de sus emociones y las de
otros, ayudando a canalizar esa energía en una respuesta productiva. La falta
de equilibrio podría ser catastrófico.
Por
eso…bienvenido líder
Psi.
Cesar Yacsirk
Miembro
fundador de la Sociedad Venezolana de Psicología Positiva (SOVEPPOS)
cyacsirk@gmail.com/Twitter @CYACS / Instagram: @c_yacs
Artículo publicado por la Revista Business Venezuela Edición digital #360 2018
Artículo publicado por la Revista Business Venezuela Edición digital #360 2018
No hay comentarios:
Publicar un comentario